Embroncados al interior, sin chamba territorial y denunciados por actos anticipados de campaña, los morenos no traen brújula.
Peleados entre los grupos de Luis Fernando Salazar contra el de Cecy Guadiana, y esos dos contra el grupo de Alejandro Cepeda, ahora afronta la denuncia del PAN por actos anticipados de campaña.
Y dentro de esa denuncia se incluye el uso de una figura que, lógico, es de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Es decir, la embarran en la bronca que denunció el PAN ante el Instituto Estatal Electoral de Coahuila.
Pero aún hay más.
Los morenos no tienen trabajo de campo ni estructuras y ya se pelearon también con el PT, que anunció la ruptura por la reforma electoral.
En fin, conforme se acerca el domingo 7 de junio, Morena se desmorona y no tiene brújula; no sabe hacia dónde.
Tan es así que, en Saltillo, por el bulevar José Narro, apareció la imagen de Pily De Aguinaga en un espectacular.
Ella será la candidata en el distrito 10 y es de Torreón; su adversario es el priista-udeceista Felipe González.
Pily es la esposa de Shamir Fernández, y es un acto de nepotismo que le repugna a la presidenta Sheinbaum, pero que a los morenos de Coahuila les valió gorro.
Cómo les vale gastar dinero en un espectacular en Saltillo, donde nadie conoce a Pily y menos votaría por ella en Torreón.
Al mismo tiempo, refleja el desorden y la desesperación que traen, y no es de ahora, es siempre, y se debe a la falta de trabajo en las comunidades.
En otros tiempos les habría ayudado una figura nacional, como la presidenta Sheinbaum, que iba en la boleta.
Ahora andan sin brújula y con todos los pasivos que dejó el sexenio de las mentiras de Andrés Manuel López Obrador.
Desdibujados y con creciente desesperación.






