Por más información que tiene, al Mirón no le interesa la vida personal, muy agobiada, por cierto, de uno de los aspirantes a rector de la UdeAC, el modosito Luis Gutiérrez.

No, al Mirón no le interesa su vida personal, pero no le entienden y le dan más y más información turbia y más turbia.

Vaya que don Luis Gutiérrez, el oficial mayor, tiene estudiantes y maestros que no lo quieren.

Pero aun así quiere ser rector. Sus desbordadas ambiciones, además de tempranas, se basan en sus relaciones políticas que dice tener con activistas políticos del Partido del Trabajo y de Morena.

Con grupos detractores del gobernador Miguel Riquelme y del candidato a gobernador priista, Manolo Jiménez.

Aun así, Homero Soto, director de Adquisiciones, lo placea con estudiantes y le organiza comidas con directores de escuelas de las unidades Saltillo y Laguna.

En los convivios, Luis Gutiérrez les asegura que será rector y hasta reparte cargos.

La realidad es que el gobernador Riquelme ni lo ubica como prospecto y Manolo Jiménez tampoco.

Pero anda bien acelerado, sin importar que la UAdeC tiene rector y se llama Salvador Hernández Vélez, quien sí le sabe a eso de ser institucional y al sentido de lealtad.

Quizá por ello bajó la línea a directores y a maestros de que no le sigan el juego al desbordado oficial mayor, don Luis Gutiérrez, quién pareciera no rompe un plato, pero si toda la vajilla.