Carlos Moreira pudo haber perdido las tres secciones del magisterio, producto del hartazgo de tantos años.
Sin embargo, a tiempo vio venir el desastre y  sin poder poner a su candidato, un profesor cuya virtud fue hacerle un “paro” en un pleito, decidió cantearse hacia Everardo Padrón, docente de buena trayectoria y que otras veces intentó ser candidato y lo bloqueó.

Ahora, astuto, utilizó la buena imagen de Padrón, aunque no fuera suyo para mantener de “perdis” la sección quinta, mientras que la 38 y la 35 las perdió por méritos propios.

Incluso, Padrón batalló para ganar porque Carlos Moreira le impuso a su gente en el 40 por ciento de su planilla.
Esto no fue bien visto por los verdaderos seguidores de Padrón que como en la 38 y en la 35, se querían sacudir de los de siempre, de los de casi 20 años.

Por ese motivo se cerró la elección que finalmente ganó Padrón.

Ahora viene lo bueno en las tres secciones. La respuesta a los miles de maestros que demandan auditorías y castigos por la quiebra de pensiones y de las clínicas del magisterio, entre otras irregularidades.

Finalmente hubo democracia y las y los maestros, activos y no activos, hablaron fuerte y claro.

Bien se notó que el Comité Ejecutivo Nacional del Sindicato de Maestros dio la línea muy clara: no hay línea y la mayoría decidió.