Mucho revuelo causó el anuncio del Secretario de Educación, de que se acortaría el período escolar, después de la supuesta reunión con los Secretarios del ramo, de las Entidades Federativas; de tal manera que salió a corregir la página la Presidenta de la República y lo que habían tomado como un hecho, lo disfrazó como propuesta, esto con el afán de calmar los ánimos y de implementarlo cuando se “calme el avispero”;  lo que hay que tomar en cuenta es si esa Institución tiene la facultad  de acortar los periodos y calendarios escolares, a mi juicio no, porque la educación en México es un DERECHO CONSTITUCIONAL  OBLIGATORIO y gratuito, la Secretaría de Educación es la encargada de que se concrete a lo largo y ancho del territorio nacional, no está dentro de sus facultades revisar y hacer ajustes a los ciclos de duración y los tiempos de clases, menos aún cuando las deficiencias y la deserción  escolar se han agravado después de la Pandemia del covid-19, por lo que bajo ningún punto de vista esto constituye una posibilidad de elevar el nivel académico, ni el mejoramiento de los educandos; por el contrario, vulnera el derecho y la posibilidad de las niñas, niños y adolescentes de recibir una educación de calidad y con los tiempos necesarios y justos para terminar con los programas escolares  autorizados.

Lo verdaderamente lamentable es que se pretenda ocultar la realidad que vive el País, ante los ojos del mundo, de cara al mundial de Fútbol , con los reflectores y los medios de comunicación masiva y los millares de visitantes, que se pueden crear una opinión diferente a la que pretende la narrativa oficial.

México tiene una enorme cauda de problemas y no es ocultándolos como se solucionan, de poco o nada sirve  querer presentar un País sin problemas, en concordia y Paz, cuando la violencia está carcomiendo los cimientos de la sociedad y destruyendo el tejido social, cuando los salarios ya no alcanzan a cubrir las necesidades y la canasta básica, cuando se restringen las libertades democráticas y se acalla la protesta popular, en particular la de los maestros en lucha por sus demandas justas.