La Unidad Democrática de Coahuila no estuvo dispuesta a negociar lo innegociable, que es la alcaldía de Ciudad Acuña y decidió no ir en alianza con Morena y el PT en la elección de los 38 alcaldes.

De tal forma que, para la elección del próximo 2 de junio, Morena irá en alianza solo con el PT, si es que no sucede otra división.

De ser así y el PT también quiera ir con candidatos propios en las alcaldías, de nueva cuenta los partidos políticos de izquierda volverían a estar divididos, como ya ocurrió en la pasada elección para gobernador del estado y diputados locales.

Morena pretendía llevar por delante candidato o candidata, sin tomar en cuenta la fuerza política que ha demostrado la UDC en la alcaldía de Acuña con Emilio de Hoyos y en otros municipios de las regiones Carbonífera y Cinco Manantiales.

Lenin Pérez, líder de la UDC, nunca recibió un buen trato de Morena y del Partido del Trabajo, más de Morena. Un trato de acuerdo a su presencia y su trabajo político y eso acabó con las intenciones de la alianza.

Primero fue el Partido Verde, que también decidió ir con candidatos propios en las alcaldías y ahora es la UDC, y no descarte que el Partido del Trabajo haga lo mismo.

¿Y cuál es la constante de esa división? Sencillo, la falta de liderazgos en la izquierda que generen disciplina y unidad.

Todo lo contrario, aparecen las intenciones, pero en el fondo los intereses de los grupos están por encima del factor institucional y acaban por perder su peso político entre los electores cada vez más confundidos y hasta desorientados.

En este caso, y en perspectiva, le afecta más a Morena la salida de la UDC de lo que podría pesar la del Partido del Trabajo y el Partido Verde, ambos con escaso peso político en todo el estado.