Una persona murió, tres heridos y el cierre de la carretera 57 en el mortal tramo de Los Chorros.

Hace una semana se registró otro accidente de tránsito en el que no hubo personas muertas, pero sí todas las molestias y retrasos que ocasiona estar por casi 12 horas varados en ese peligroso tramo.

Pareciera que a los estados más productivos, como Coahuila, la federación nos castiga.

De cada peso recaudado que proviene de nuestros impuestos y del esfuerzo laboral, solo nos regresan 25 centavos.

El resto, los 75 centavos, van a financiar el metro y subsidiar los precios bajos de los alimentos en el centro y sur del país, además de obras como puentes y carreteras en esas zonas del país.

¿Y el peligroso tramo de Los Chorros?

Bien, gracias, gobiernos federales van y vienen y ninguno tiene la voluntad de invertirle para modificar el trazo de la carretera 57, la más transitada del país.

La delegación Coahuila de la Secretaría de Comunicaciones se hace la desentendida y ahí sigue el tramo que huele a peligro.

Esta vez y como ya es una mala tradición, murió una persona y seis vehículos quedaron en pérdida total.

También muchos automovilistas quedaron varados sin comer, sin poder hacer sus necesidades y con el enorme riesgo de estar horas y horas en espera de continuar su viaje y todas las inclemencias que eso representa.

De que hay dinero, lo hay, por los recursos que se obtienen del tramo de cuota.

Pero, para la federación, su prioridad son los programas sociales populistas que ya tienen a la quiebra al país y que solo generan el ambiente improductivo de quien recibe dinero sin esfuerzo, en un país que lo que necesita es trabajo y esfuerzo.

Los Chorros sigue lastimando a Coahuila sin que por eso reciba la atención del Gobierno federal.