Es tal la impunidad hacia los gobernadores de Morena que Rubén Rocha Moya sigue como gobernador de Sinaloa.
Impuesto y protegido por Andrés Manuel López Obrador, aparece en la declaración de “El Chapito” como parte del complot para secuestrar y entregar a Estados Unidos a “El Mayo” Zambada.
La versión ya se había propagado horas después de que Estados Unidos anunció la entrega pactada de “Los Chapitos” y la entrega de “El Mayo” Zambada.
Rubén Rocha participaría en esa reunión secreta, como era usual y como parte de la protección de su Gobierno hacia el crimen organizado.
Sin embargo, muy poco se sabe del asesinato del exrector de la Universidad de Sinaloa, Héctor Melesio Cuén, quien sí asistió a esa reunión convocada por «El Chapito».
Por increíble que parezca, Estados Unidos tiene fichado al gobernador morenista Rubén Rocha y sigue ahí, bajo la impunidad que ya es desgastante.
Los habitantes de Sinaloa están secuestrados por un gobernador relacionado con el crimen organizado y por el estado de violencia que es ya insoportable.
Morena en el Gobierno prefiere mantener a Rocha y a otros narcopolíticos para evitar el efecto dominó.
Que caiga uno y caigan todos los que están agarrados de alfileres y que le apuestan a la protección de AMLO, por encima de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Mientras eso sucede, en el escenario político, Morena cae y cae porque la única mala referencia que tiene es el pasado y el pasado es el sexenio de AMLO.






