Tarde que temprano la deslealtad se paga y, por más que presione, Morena no le da cabida a Ricardo Mejía como candidato al senado.
Luis Fernando Salazar se perfila como número uno, y como dos va una mujer, y el boleto se la disputan solo tres: Cecilia Guadiana, Tania Flores y Claudia Garza del Toro; Lizbeth Ogazón quedó descartada de toda designación morenista al recibir el fiat notarial.
Ricardo Mejía presiona para que la alianza del PT con Morena, en las candidaturas de los 38 ayuntamientos, le signifique la candidatura al senado.
Pero en Morena tienen otros datos y no olvidan que Mejía le dio la espalda al presidente López Obrador llamó traidor a Mario Delgado y lapidó la candidatura a gobernador de Armando Guadiana, y Claudia Sheinbaum no lo olvida y lo reitera; “no veo bien a Ricardo Mejía”.
Aunque lo juntaron en aquella foto, donde también aparece otro imperdonable como lo es Lenin Pérez, Ricardo Mejía sabe bien que lo que hizo es deslealtad y es imperdonable.
Por eso, a su estilo, vuelve a amenazar a los morenistas de que no los necesita y tiene parque para volverlos a dividir ¿Cómo? Con sus propios candidatos en algunas alcaldías.
De ahí que la negociación que presiona es: apoyo a los candidatos de Morena a alcaldes y me hacen candidato al Senado. Solo que Claudia Sheinbaum y su equipo ya tienen candidato -Salazar- y no olvidan los agravios de Mejía contra AMLO.
Por más que Ricardo Mejía haya bajado su perfil público, sigue a lo más su traición.






