A pesar de tener un puesto difícil por su naturaleza, el fiscal general del estado, Gerardo Márquez, ha cumplido de manera satisfactoria su encargo.

Inició con el exgobernador Miguel Riquelme y en octubre termina su gestión con el mandatario estatal Manolo Jiménez Salinas.

Gerardo Márquez, originario de Torreón, ha desempeñado su gestión de manera eficiente.

En contraste con los entonces procuradores de justicia, estableció un estilo distinto de menos oficina y más trabajo de campo.

De tal forma que su equipo de trabajo encaró los retos, nada fáciles, de enfrentar de manera exitosa a los delincuentes.

Hoy por hoy Coahuila es el estado más seguro del país y la Fiscalía ha desempeñado su trabajo al esclarecer los delitos más lastimosos, cómo los feminicidios.

Y de la misma forma, otros delitos de alto impacto que preocupan a la sociedad.

Al interior, modernizó la Fiscalía con decisiones como el proceso constante de capacitación hacia los ministerios públicos y dotar de más equipo y más moderno a los integrantes de las corporaciones policiacas, al tener como aliado permanente al secretario de Seguridad, Federico Fernández Montañez, quien, en su trayectoria como funcionario público, se ha distinguido también por los excelentes resultados.

El fiscal Gerardo Márquez ha invocado en áreas como la Policía Cibernética contra delitos en redes sociales y en la vigilancia permanente con equipo moderno y tecnología de punta.

Ha sido un funcionario público a la altura de su responsabilidad y, siempre atento y disponible, ante cualquier duda o cuestionamiento de la prensa.

Sin duda, su paso por la fiscalía general del estado será recordado por su lealtad y por los resultados de eficiencia.