La tunda que les puso la alianza PRI-UDC ha originado que en Morena, PAN, PT y Movimiento Ciudadano, los aspirantes andan agazapados en busca de las plurinominales.
Escondiditos, en busca de una diputación federal pluri, cómoda, sin talacha política.
Ahora todos rehúyen las candidaturas de mayoría, las ocho que le tocan a Coahuila.
A ninguno o ninguna le importa su partido político; ahora van por su beneficio personal, sin importar que los ciudadanos los rechazan, sobre todo a los morenos que aún no se recuperan del 16 a cero, del carro completo.
Nadie saca la cabeza como aspirante a candidato en los 38 municipios.
Solo Jacobito ya dijo que va por la reelección en Piedras Negras, sueño guajiro, porque tendría que el priista Memo Ruiz le ganara la elección.
En el resto de los municipios, nadie saca la cabeza.
En el PT, peor; nadie quiere representarlo por tanto escándalo ligado a la corrupción y ya se notó en el declive en los votos de la última elección.
Caso similar afrontan el PAN, Movimiento Ciudadano y el Verde.
Los ciudadanos premian el trabajo y castigan el oportunismo electoral.
Y el castigo cuesta y en política genera reflexión.
Reflexión hacia lo más fácil y las plurinominales lo son.
Del otro lado, también las candidaturas a las alcaldías en los 38 municipios dejaron de ser atractivas.
También el 16 a cero ocasionó que muy pocos le quieran entrar.
Más cuando el PRI y la UDC ya adelantaron que Javier Díaz, Tomás Gutiérrez, Carlos Villarreal y Ana Karen Sánchez van a la reelección.
De la misma manera aplica en Torreón, donde Miguel Riquelme es alcalde sustituto y será candidato a la alcaldía, cargo que ya ocupó y después la gubernatura del estado.
Lo que antes era efervescencia por las candidaturas a alcaldes y a las ocho diputaciones federales, hoy es silencio.
Hoy nadie levanta la mano, pero sí buscan nadar de muertito y buscar las plurinominales.






