La petición convertida en exigencia fue unánime: Fuera Marko «El Kiko» Cortés.
Durante el consejo nacional del PAN, los consejeros lo culpan de la estrepitosa caída de su partido político y de la violencia de género contra Xóchitl Gálvez, a quien siempre insultó.
La propia excandidata presidencial reveló que Marko Cortés la insultó al término del primer debate con Claudia Sheinbaum.
También la insultó cuando Xóchitl le habló a Sheinbaum para felicitarla por su triunfo.
Otro de los errores de Marko «El Kiko» Cortés fue la traición a los panistas de Coahuila.
Los aventó al precipicio al ordenar, autoritario al estilo Hitler, no ir en alianza con el PRI y la UDC en la elección de alcaldes.
¿Qué provocó su berrinche infundado? El PAN perdió la reelección del «Doctor Cachondo» en Monclova y también la del «Señor despoja terrenos a campesinos», de apellido Salas en General Cepeda.
Cabe destacar que fue el PRI el que aportó el 90 por ciento de los votos para que Memo Anaya y Theo Kalionchiz sean diputados federales por la Laguna y la zona Centro, respectivamente.
En suma, el Partido Acción Nacional, gracias al nefasto «Kiko» Cortés, pasó del segundo al tercero y ahora hasta el cuarto lugar después del PRI, Morena y hasta el PT.
Marko «El Kiko» debe salir de la dirigencia nacional como el peor y más tramposo que los ha dirigido. Tramposo porque se colocó en primer lugar de su lista y ya es senador sin ganar en las urnas, por la fácil, la plurinominal.
Y en Coahuila debe irse a su casa Elisa Maldonado «Doña Viáticos» e igual que «Kiko», la peor dirigente que han tenido los panistas. Les urgen los cambios para que nuevos aires de generación asuman la responsabilidad de evitar que el PAN pierda su registro en Coahuila, y a nivel nacional salga del hoyo profundo al que los llevó «Kiko» Cortés.






