Hola, dice El Mirón al alcalde panista de Monclova; el chavo ruco, Mario Dávila, anunció un programa de apoyo jurídico para prevenir la violencia contra las mujeres. Hola, también le dirían las 12 enfermeras del Seguro Social que lo acusaron de supuesto acoso sexual en los tiempos en los que era alcalde de Frontera.

Ya que el Mirón anda en la Zona Centro, analiza el flaco favor que le haría Alfredo Paredes al PRI, al PAN y al virtual candidato a gobernador Manolo Jiménez, de ser candidato a diputado local.

Los de Morena se darían vuelo denunciando la corrupción de Paredes, que se calcula en dos mil millones de pesos, la misma que le generó la derrota como aspirante a diputado federal.

Bonita mancuerna Paredes-Dávila. La corrupción y la complicidad son pasivos contra la todavía no amarrada alianza PRI-PAN.

En ese sentido, Memo Anaya ya les quitó a Paredes y a Dávila la representación del panismo. El lagunero sigue siendo el líder y aunque no había aparecido, su liderazgo rebasa la imagen mediocre de Mario Dávila y atropella al corrupto de Alfredo Paredes.