Sandra López Chavarría ya se dice la candidata oficial para la rectoría de la Universidad Autónoma de Coahuila.

Asegura a sus cercanos que es la candidata del rector Salvador Hernández Vélez.

Su posición como coordinadora en la Unidad Laguna -apoyada por el cacique Manuel Medina- le daban un activo importante, que ahora aumentó.

Sí, creció con la iniciativa de ella para que se reforme la Ley Orgánica y se garantice equidad de género y que la rectoría quede en manos de una mujer.

La iniciativa es a todas luces válida y con sustento de la gran aportación de las mujeres en la vida universitaria.

Sin embargo, parece una imposición y es ahí donde puede aplazarse su aplicación, para evitar turbulencias entre los grupos universitarios.

¿Quién lleva mano para decidir su aplicación inmediata o su prolongación? 

El futuro Gobernador de Coahuila, y ese valor entendido pareciera ahora que es ignorado a conveniencia.

Sobra decir que el gobernador Miguel Riquelme dio su visto bueno para que Hernández Vélez fuera rector.

Por eso, la iniciativa de Sandra raya más una burda intentona de imposición que en cualquier otra idea.

Los agandalles cuestan y por lo pronto siguen con sus aspiraciones legítimas: Jorge Alanís, Octavio Pimentel y Alfonso Yáñez. Todos cercanos a Manolo Jiménez.