La historia política de Chema Morales es reflejo de su trabajo al frente del Ayuntamiento de Ramos Arizpe.
Por años se preparó para las oportunidades que da la vida cuando eres trabajador.
Inició desde abajo en el ejercicio de la política y en el trabajo social, y aprovechó la oportunidad para pasar a la historia como el mejor alcalde que ha tenido Ramos Arizpe.
Lo dicen las obras y el nivel de aprobación ciudadana.
Por algo el gobernador Manolo Jiménez adelantó que tiene ganado su lugar en el Gobierno estatal.
Durante su informe, Chema agradeció el respaldo del mandatario estatal y le refrendó su apoyo incondicional.
De los logros destaca dejar la Administración con cero deuda. La recibió con una deuda de 98 millones de pesos.
Fortaleció el suministro del agua con 22 pozos y trabajó, junto al estado, para que los habitantes de Ramos se sintieran seguros.
Perforó un pozo en el ejido Nuevo Yucatán y con eso garantizó el abasto de agua y de electrificación al cien por ciento de las familias campesinas.
Se aventó dos obras que vienen a fortalecer el tejido social y en particular el esparcimiento familiar: Dinolandia y Aqua Ramos. Quedaron a todo dar y hoy cientos de familia visitan Dinolandia. Aqua Ramos, de seguro, será muy visitada, pero en temporada de los calores.
En el aspecto industrial, Ramos Arizpe se consolida como la ciudad industrial más importante de Coahuila. Llegan inversiones nacionales y extranjeras que aprovechan la mano de obra, la seguridad, la paz laboral y la ubicación geográfica.
Chema estuvo a la altura de las circunstancias de un municipio que transita rápido a la modernización, con una densidad poblacional cada vez mayor y más demandante.
Ahí está como un gran activo político que da resultados, porque inició desde abajo, en espera de las oportunidades y, por eso, le sabe menear al pandero.






