Manolo Jiménez ganó el debate. Se mostró serio y nunca se prestó para el circo de sus adversarios políticos. 

Destacaron sus posicionamientos como: «Quienes se metan con las mujeres, se meterán conmigo».

El debate sirvió para mostrar qué trae cada aspirante a gobernador. Quién trae nula experiencia en el servicio público, quién trae descalificación sin propuestas y quién solo ataca y ataca para tratar de sobresalir.

Manolo Jiménez mostró experiencia y propuestas serias para avanzar en áreas prioritarias como la educación, el abastecimiento y uso del agua, la transparencia en el manejo de los recursos públicos y dejó en claro el respaldo hacia las mujeres y los jóvenes.

Mostró su programa integral basado en diez ejes de propuestas y compromisos, punto de encuentro para mejorar Coahuila.

Dijo que Coahuila no se convertirá en Zacatecas o Tamaulipas.

Llama mucho la atención los abucheos que se llevaron Guadiana, Mejía y Lenin Pérez por parte de los asistentes al Teatro Nazas que fueron a ver actitudes y propuestas de políticas públicas serias y no acusaciones y calificativos de bajo nivel. 

El debate sí sirvió para que los electores determinen quién quiere un Coahuila en progreso y quienes quieren a un Coahuila enfrascado en pleitos, dimes y diretes y paralizado.