De un trancazo, el PRI tiene enfocadas las baterías en recuperar Ciudad Frontera y Monclova, municipios emblemáticos de la región Centro. Quitarle a Morena el Ayuntamiento de frontera y al Partido Acción Nacional el de Monclova. Y el escenario es más que propicio.

El Mirón va por partes. En Frontera Roberto Piña ya tiene harto a los ciudadanos, con sus actitudes prepotentes y autoritarias. El morenista se siente dueño de la Presidencia Municipal, pero de trabajo, nada.

Hay serias deficiencias en los servicios básicos y, en general, la Administración de Piña se caracteriza por el desorden, al grado que los propios morenistas apoyan al PRI. Sara Irma Pérez tiene todo para que el PRI le quite a Morena la alcaldía de Ciudad Frontera.

Lo mismo ocurre en Monclova, donde Carlos Villarreal tiene en la mira derrotar al alcalde panista Mario Dávila.

Carlos, joven y experimentado candidato priista, tiene el apoyo de su partido político, de la sociedad, sin partido definido y de los propios panistas.

Mario Dávila sabe que sin los votos del PRI está perdido por su deficiente Administración y por solapar al exalcalde y hoy diputado local, gracias al PRI, Alfredo Paredes. quien ya lo traicionó.

Mario Dávila va directo a la derrota y, al mismo tiempo, perderá la dirigencia estatal del PAN hoy, por cada vez menos días, en manos de Elisa Maldonado, la peor líder del panismo en su historia.

Ya, otra vez, se prepara Memo Anaya para ser diputado federal con el apoyo del PRI para retomar el control de la dirigencia estatal panista.
Lo dicho, de un plumazo el PRI recuperará los ayuntamientos de Frontera y Monclova; adiós Morena y el PAN.