El PRI va por Acuña. Y la expresión de su dirigente estatal, Carlos Robles Loustaunau, lo demuestra; va por carro completo: los 38 municipios, las ocho diputaciones federales y las dos senadurías.

A pregunta del periodista, Carlos Robles fue claro: «más que ocupar por alianzas, nuestro objetivo es unirnos en Acuña y fortalecernos con la renovación de nuestros ideales priistas». 

Acuña es el municipio fronterizo que el PRI busca arrebatarle a la Unidad Democrática de Coahuila (UDC) de Lenin Pérez, quien busca la alianza con Morena.

Emilio de Hoyos, el actual alcalde, es de la UDC, no de Morena, y eso abre la posibilidad de que el PRI recobre Ciudad Acuña.

Y la oportunidad la tiene de acuerdo al último resultado, donde los electores le dieron más de 28 mil votos al gobernador electo, Manolo Jiménez Salinas, el PAN apenas mil 411 votos, y la UDC recibió 15 mil 670, vencido por la morenista de último momento, Paloma de los Santos, que obtuvo 16 mil 023 sufragios. 

La clave para que el PRI recupere Acuña es un buen candidato, con la presencia constante de quien, para ese tiempo, ya será gobernador: Manolo Jiménez.

Lenin buscará la alianza con Morena para poder sobrevivir ante la caída libre que vivió como candidato a gobernador y en su propio Acuña. La oportunidad la tiene el PRI, mientras Paloma de los Santos se afianza como la segura candidata de Morena a la alcaldía.

 

En el ojo del huracán 

Ahí está Luis Fernando Salazar, desdibujado y desaparecido. Su retiro, desde la coordinación de la campaña de Armando Guadiana, lo ha vuelto vulnerable ante otras tribus morenistas que se disputan la alcaldía de Torreón.

Tal es el caso de que ahora busca la senaduría, ante las pretensiones de Shamir Fernández de enfrentar la reelección de Román Alberto Cepeda. Sus allegados filtran que Luis Fernando mantiene un perfil demasiado bajo y solo en espera de que sus relaciones en la dirigencia nacional le den oxígeno puro.