A Lorenzo Menera lo salvaron los regidores del PRI en Piedras Negras.
Y es que el alcalde Jacobo Rodríguez no alcanzó la mayoría para destituir a Menera como gerente del Simas.
El pleito entre Lorenzo y Jacobo salpicó a Diego del Bosque, dizque dirigente estatal de Morena.
Lorenzo Menera lo culpó de no poner orden y de no respetar los acuerdos.
Jacobo no tiene capacidad para ser alcalde de Piedras Negras, afirmó Lorenzo Menera, y tampoco Diego del Bosque para cumplir los acuerdos.
¿Qué acuerdos?
Si ganaba Jacobo, el PT se quedaría con Simas. Y ahora no lo quieren respetar, explicó.
Lo cierto es que a Jacobo todo le sale mal, en lo político y en lo administrativo.
Tan es así que, en lo político, tanto a Morena como al PT les pintan mal las cosas en esa ciudad fronteriza.
Los ciudadanos están decepcionados porque Menera y Jacobo, en su pleito, se llevan por delante a la ciudad.
Problemas de servicios básicos, baches por todos lados, problemas de iluminación, entre otros, mientras el PT y Morena se enfrascan en sus intereses.
Lo peor es que a mediano y largo plazo no hay escenarios de acuerdo y, sobre todo, de trabajo en beneficio de los habitantes.
Los intereses personales y políticos pueden más que los compromisos para mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos.






