Se predijo y se cumplió. La inflación en México cruzo la barrera del 8% y tan solo en la primer quincena de julio según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) la inflación llego a un 8.16, su nivel más alto o no visto en 23 años y la historia parece no tener final feliz.
Tan solo para la inflación subyacente, considerada un mejor parámetro para medir la trayectoria de los precios porque elimina productos de alta volatilidad, la tasa llego a 7.54%.
A finales del mes pasado, el Banco de México aplicó un histórico incremento de 75 puntos base a la tasa de referencia y a cómo está la cosa los incrementos seguirán igual de agresivos.
La calificadora Moody’s ve un riesgo latente de dispararse el descontento social no solo en México sino en América Latina por este tema de la mano de una disminución en los salarios reales y el aumento en el costo de las necesidades básicas del ciudadano. Recordar que la tasa meta del BANXICO de 3% se ha alejado muchísimo de la realidad.
En México para la primer quincena de julio la inflación se fue hasta un 8.16% según los datos del INEGI en algo no visto en 23 años. Especialistas financieros estiman que la inflación anual se incrementara nuevamente en agosto rosando la barrera del 8.50 % y se podría moderar a partir del cuarto trimestre del año.
Solamente la canasta básica escaló un 0.45 por ciento quincenal. Además el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) en México creció 0.43 por ciento también en la primera quincena de julio de 2022, este sería su nivel más alto desde la primera quincena de enero del 2001, cuando se ubicó en 8.37 por ciento.
Si bien para controlar el tema inflacionario los gobiernos de América Latina incluyendo el de México han puesto en marcha medidas de gasto que incluyen subsidios, transferencias, ampliación de los programas sociales de apoyo directo existentes o inclusive beneficios tributarios complementarios a los importadores específicamente de gasolina a través del IVA o ISR , lo cierto es que los factores económicos y de salud internos y externos siguen haciendo mella en el tema de la inflación y aumentado precios al por mayor.
Finalmente también se ha estimado que el peso mexicano ha perdido valor adquisitivo en un 56% los últimos 5 años por la inflación galopante que se vive en nuestro país.






