El PAN afronta una nueva realidad: sus pocos militantes votarán por la alianza PRI-UDC, el verdadero útil contra Morena.

Si bien a Elisa Maldonado la forzaron para dejar el primer sitio de la lista de pluris, la dirigente estatal no tiene candidatos y candidatas de peso en los 16 distritos.

Sí, Gerardo Aguado será el candidato en el distrito ocho, pero sin el PRI y la UDC sus posibilidades son mínimas.

Igual les sucede en los distritos nueve, 10 y 11 a Thalía Peñaloza, Abraham Rebollar y a Claudia Álvarez.

Y es que la militancia panista cobrará el abandono en el que los tienen aquellos que tienen cargos de importancia y se olvidaron de ellos.

En una encuesta interna de Acción Nacional, los seguidores expresaron su descontento y advirtieron que votarán por las y los candidatos del PRI y de la UDC.

El rompimiento de la alianza representa un fuerte y permanente dolor de cabeza y refleja que las decisiones centralistas solo prendieron el foco rojo de no alcanzar ni el tres por ciento en la votación del próximo 7 de junio.

El ambiente de tensión se reflejó en la última conferencia de prensa, que parecía un funeral.

Informaron que tienen 32 aspirantes a candidatos a diputados locales, dos por cada uno de los 16 distritos.

Sin embargo, el asunto principal es que ninguno de ellas y de ellos tiene posibilidades de ganar.

Más cuando los pocos militantes han expresado que se sienten abandonados y que el voto útil para vencer a Morena está en la alianza PRI-UDC.

En pocas palabras, no quieren tirar su voto a la basura y prefieren mantener su postura a favor del priismo.