El pasado de corrupción ya es el sexenio del expresidente Andrés Manuel López Obrador.

Súmele a la corrupción de la desaparecida Segalmex por 15 mil millones de pesos, el nuevo escándalo.

Se llama Birmex que compró más de mil 200 millones de pesos de medicinas y aparatos de curación caducos.

Sí, en una investigación de la Secretaría de Salud federal se detectó que Birmex se aventó las compras sin licitación, directas y sin reportarlas para evaluación a la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).

La corrupción a todo lo que da, entre los funcionarios de Birmex y de los laboratorios favorecidos.

Fueron casi mil 200 millones de pesos en medicinas y materiales de curación que estaban caducos y que se echaron a perder en los almacenes de la Secretaría de Salud.

Por supuesto que, igual que en el robo de 15 mil millones de pesos en Segalmex, tampoco en este caso de corrupción hay investigados o detenidos.

La Fiscalía Anticorrupción y las demás dependencias encargadas de sancionar la corrupción brillan por su ausencia.

Tampoco los actuales encargados de Salud han puesto denuncia formal y, lo que sí, es que hay el deseo de que ambos casos sean congelados para no afectar a López Obrador y su gobierno morenista plagado de corrupción, improvisaciones, ocurrencias y desfalcos.

Y, otra vez, la bronca es que ya no hay a quién echarle la culpa, porque el pasado es ya de Morena y todo les ha salido peor que antes.

Y si no, vea el combate a la inseguridad, con un gobernador que huele a narcotráfico y que se llama Rubén Rocha y mantiene a los habitantes de Sinaloa entre la violencia y los asesinatos.