Conforme pasa el tiempo, brota la mugre del sexenio de López Obrador.

Gobernadores señalados por vínculos con la delincuencia. A Marina del Pilar, de Baja California, ya hasta le cancelaron la visa, desvió de dinero para programas sociales que afectan hoy a la salud y a las actividades productivas como la ganadería, así como actos de corrupción y de impunidad.

La herencia que le dejó AMLO a la presidenta Claudia Sheinbaum cada vez se siente más insostenible.

Y el salvavidas se lo manda Donald Trump al acelerar el deslinde de López Obrador con actos como la entrega de la familia de “El Chapo” Guzmán, la cancelación de la visa de la gobernadora y de su esposo y la lista de políticos morenistas ligados a la delincuencia.

¿Cómo defender lo indefendible?

No se puede y más ante hechos que lastiman la economía y la salud.

El primero con el cierre a las exportaciones de ganado, porque en el sexenio de AMLO se relajó la vigilancia sanitaria y entró por el sur ganado infectado.

En el terreno de la salud, el Gobierno federal frenó la campaña de vacunación y ahora van en aumento las muertes de niñas y niños por tosferina, enfermedad que ya estaba erradicada.

Y mientras la inseguridad en los estados morenistas está al alza, está congelada la investigación sobre Segalmex, donde se desviaron 15 mil millones de pesos.

Al mismo tiempo, los elefantes blancos de López Obrador no generan ingresos y cada vez están más devaluados.

El Aeropuerto Felipe Ángeles con pocos vuelos, el Tren Maya con poquitos turistas y la Refinería de Dos Bocas que no refina.

El escándalo mayor, al menos en la política, se anticipa con una larga lista de morenistas a los que Estados Unidos les podría cancelar la visa en un claro mensaje a la presidenta Sheinbaum.

Ustedes no hacen su parte, yo sí.