Es inexplicable, simple y sencillamente a la hora cero y con autoridad para llamarlo, Dave Roberts manager de los Dodgers se lavó las manos.
Les hablo de la gran ausencia del Juego de las Estrellas de la MLB y ese es mexicano, Julio Urías como sabemos, no estuvo presente y a pesar de que Dave comandó al equipo de la Liga Nacional, que por cierto perdió argumentos para ser llamado, tenía 11 triunfos en la campaña muy aceptables, 3.64 en ERA y 119 abanicados, justificaban su presencia. Si a eso le agregamos, que su manager tenia opción para llamarlo; me molesta y comparto la rabia de los amantes del rey de los deportes con el señor Roberts, que desde temporadas atrás nos molestaba sacando anticipadamente de los juegos a “Julito” aún y cuando le faltara un out para aspirar a la decisión, y que a veces le costó perder juegos para los Dodgers, y en varias ocasiones fuiste tendencia negativa en redes sociales en México. Muchos lo tachan de racismo contra los mexicanos, pero no creo sea esto, ya que en ocasiones atrás, él mismo ha condenado el racismo; uno de los más recientes episodios, fue cuando el manager recrimino el famosos asesinato de George Floyd.
Lo cierto es que, injustamente, Julio Urías no participó en lo que pudo ser su primer “All Star Game” y cabe mencionar que Roberts tiene un gran pretexto, cuidar y darle descanso a su mejor brazo abridor de su equipo, sí, por encima de Clayton Kershaw y a fin de cuentas el objetivo de todo club y de los peloteros, es estar en el clásico de otoño en octubre próximo.






