La generación de jóvenes denominada «z» fue rebasada por la expresión genuina de miles de hombres y mujeres de edad mediana y adulta que protestan por la inseguridad en estados que gobierna Morena.
Sí, las y los jóvenes convocaron a la marcha y protesta frente a Palacio Nacional.
Sin embargo, y sin que mediaran partidos políticos, la gente se unió, no solo en Ciudad de México, sino en 267 ciudades de todo el país, incluido Saltillo, Torreón y Monclova.
Y se unieron por la causa común contra la inseguridad y contra los gobiernos morenistas que no tienen voluntad para enfrentarla y que actúan como cómplices contra la ciudadanía.
En Michoacán, con el asesinato de Carlos Manzo, pero también en Zacatecas, Tabasco, Guerrero, Veracruz, Sinaloa, entre otras entidades donde Morena gobierna mal.
Más como protectores de los intereses de los malos, a diferencia de Coahuila, con un Gobierno estatal aliado a los intereses sociales con seguridad, desarrollo social y económico.
Lo que le sobra al Gobierno de Manolo Jiménez, les falta y mucho a los gobernadores morenistas.
Por eso los jóvenes de la «Generación Z» convocaron, pero la sociedad se manifestó en un evento en el que hubo infiltrados, quizá del propio Morena, para desvirtuar la manifestación genuina y crear violencia entre policías que arremetieron y golpearon a gente inocente.
Esta manifestación, bien leída y sin afanes políticos, refleja bien lo que la sociedad, al margen de los políticos, siente contra los gobiernos morenistas fallidos y populistas.






