Sin duda los militantes del Verde y del Partido del Trabajo (PT) andan confundidos.
Entre lo que les dicen sus dirigentes nacionales y lo que les dicen Lenin y Mejía, respectivamente.
Lo cierto es que la desesperación es mala compañía y sus decisiones en la mayoría de las ocasiones se acompañan del error.
Y lo básico es pensar que los electores no piensan. Es creer que son robots a los que diriges con la frialdad de una máquina. Ahora pa’cá y luego pa’cá.
Es hasta falta de respeto a la conciencia ciudadana que cree en ellos y luego se decepciona.
De ahí que militantes del Verde y del PT salieron de la confusión al enojo y ahora anunciaron que votarán por Manolo Jiménez.
Otros, los menos, harán el voto cruzado, abrumados por el mar de confusiones y de información cruzada.
Los cierres de campaña ya sirvieron para saber quién es quién, pero el voto ya está definido y nada lo cambia, al menos bajo la seriedad de la óptica de los electores coahuilenses.
Los golpes mediáticos se quedan en redes sociales y todo está listo para definir la elección de gobernador y de diputados locales este domingo.
Cada candidato pasará al pizarrón para ser calificado por los electores que demandan de un Coahuila tranquilo y trabajando.
Ya falta menos.






