Terminó la gestión de Salvador Hernández Vélez al frente de la Universidad Autónoma de Coahuila. Sin duda el originario de Viesca tuvo una labor exitosa, a pesar del escenario financiero complicado.
Los recortes de recursos del Gobierno federal hacia las universidades públicas, la complejidad de los gastos de la nómina universitaria que poco a poco la convirtió en menos pesada y más apegada a la realidad en cuanto a la carga laboral de los trabajadores académicos y administrativos y la asignación de sus salarios y sus prestaciones.
En cada época de diciembre, recibió, como ahora, el apoyo del Gobierno estatal para pagar los aguinaldos.
Otro importante logro de Hernández Vélez, y que quedará como un trascendente legado de equidad de género, es su iniciativa para que las mujeres tengan acceso a cargos importantes, como la rectoría.
Mantuvo a la universidad en calma trabajando y propició el respaldo a las escuelas y facultades para actualizar sus planes de estudio a las demandas cambiantes de los sectores productivos, además creó las nuevas carreras que pide el sector de las tecnologías.
Las formas y el oficio político de Salvador Hernández Vélez hicieron posible tejer buenos puentes con los actuales funcionarios federales emanados de la llamada cuarta transformación.
A finales de este mes, la UAdeC elegirá al nuevo rector y los reflectores se concentran en Octavio Pimentel Martínez, joven y experimentado universitario con una trayectoria importante en la máxima casa de estudios. Este martes se registrará y decidirán los casi 43 mil estudiantes, maestras y maestros.
Sin duda, para Coahuila su universidad es el activo académico más relevante y donde, junto a instituciones de educación superior privadas, se sustenta el desarrollo social y económico de una entidad en constante evolución como la nuestra.






