¿Cuál invasión?

¿Quién se va a levantar en armas?

De plano, el tal Andy sufre, como megalómano, de una personalidad que raya en lo ridículo y refleja su delirio de grandeza.

Igual que el otro morenista Gerardo Fernández Noroña, quien llamó a una revuelta nacional si Estados Unidos va por su jefe Andrés Manuel López Obrador.

El tal Andy y Noroña andan bien fumados.

Nadie va a salir a las calles a protestar porque al tal Andy le quitaron la visa.

En los estados que gobierna Morena, la gente sale a protestar por la inseguridad y sus autoridades no les responden.

La gente protesta por las extorsiones que sufren, por los aumentos de precio a las gasolinas, los incrementos en los alimentos.

El país sufre por el golpe a su economía por el huachicol fiscal, donde, por cierto, señalan al tal Andy como cabeza de los delincuentes.

Los ciudadanos protestan porque los narcopolíticos de Morena siguen en Zacatecas, Tamaulipas, Michoacán, Sinaloa, Veracruz, entre otros estados.

La gente protesta por lo que realmente le afecta y no porque al tal Andy le quitaron la visa.

Menos hay en el ambiente popular la idea loca de levantarse en armas contra Estados Unidos, como lo advirtió en sus locuras Noroña.

Tanto el tal Andy como Noroña deberían mejor levantarse, pero a trabajar.

Ambos, Andy, el junior improductivo, y Noroña, el ahora nuevo rico sin el mayor esfuerzo, representan figuras que dan pena.

Ambos morenistas aceleran el desgaste de su partido político y le representan una pesada carga a la presidenta Claudia Sheinbaum, a quien mantienen en un proceso de desgaste, en lugar de dejarla gobernar para que deje su real legado como la primera mujer que gobierna nuestro país.