Al interior del PRI y en blindaje al virtual candidato a gobernador del estado, Manolo Jiménez, se busca tomar distancia del exmandatario Rubén Moreira y Carolina Viggiano.
Ambos representan un pesado pasivo que no tendría que arrastrar Jiménez Salinas, quien avanza con paso firme desde la Secretaría de inclusión y Desarrollo Social. Sin embargo y a pesar de la intención, el grupo de Rubén y Carolina se resisten a dejar de rodear a Manolo. Pronto vendrá el manotazo de Palacio Rosa.
Manolo debe ir con los activos que le representa su trayectoria política y, sobre todo, los resultados como alcalde de Saltillo. Ahora como funcionario estatal tiene el apoyo total del jefe político Miguel Riquelme, un operador político eficaz. Quien no entienda que Riquelme lleva mano en la operación política, más que ayudarle a Manolo Jiménez, lo perjudica.
Cada que pasa el tiempo, huele peor la tragedia de la mina «Pinabete». Ya no es rescatar, es recuperar los cuerpos de los diez mineros. No se recuperan los cuerpos, ni se aplica la ley contra los verdaderos dueños de la mina. Hasta ahora se pide apoyo a especialistas extranjeros. El tiempo pasa desde el tres de agosto y la tragedia se asemeja a Pasta de Conchos.






