El reporte sobre el número de personas muertas en el actual Gobierno de la llamada 4T es dramático y de máxima alerta: han fallecido de forma violenta 184 mil 408 personas.

Y ese número histórico refleja el último reporte del INEGI, donde hay municipios gobernados por Morena como Zacatecas capital, Fresnillo, Uruapan y Ecatepec, entre otros, donde de cada diez ciudadanos, casi los diez tienen miedo.

¿Miedo de qué? De ser asesinados en un asalto, en un cajero, en un restaurante, en el pago de cuota, en una balacera, en la vida nocturna, es decir, en la inseguridad total.

Y el dato de los 184 mil 408 muertos en lo que va del Gobierno federal supera los últimos dos sexenios, el de Enrique Peña y el de Felipe Calderón.

Más que los fallecidos en el Gobierno de Peña en un 41 por ciento y en un 79.3 más que en el gobierno de Felipe Calderón.

Y le pueden decir que tienen otros datos, pero en la próxima elección del 2 de junio, las y los candidatos de Morena resentirán con el voto de castigo el coraje y la impotencia ciudadana ante el fracaso de la 4T en todos los ámbitos, pero que en la inseguridad llega a su máxima incapacidad.

Si no fuera por estrategias locales como la que implementa el gobernador Manolo Jiménez en Coahuila, el arrastre de la inseguridad de los gobiernos improvisados de la 4T ya nos hubiera pegado como en Zacatecas, Guerrero, Tamaulipas, entre otras entidades.

Aquí la coordinación entre estado y municipios y las estrategias bien delineadas con el apoyo del Ejército y de la Marina, mantienen a Coahuila como una isla de seguridad y desarrollo social y económico.

Y aquí están los contrastes con los municipios inseguros, el mismo INEGI coloca a Saltillo, Torreón y Piedras Negras en los altos niveles de percepción ciudadana en el primer trimestre del año.

Ahí los alcaldes Chema Frausto, Román Cepeda y Norma Treviño, priistas, han respondido con creces a las estrategias del gobernador Manolo Jiménez para mantener blindado a Coahuila en materia de seguridad.

El propio INEGI determina que en Coahuila los ciudadanos se sienten seguros de tener autoridades responsables y que cumplen sus compromisos en una alta prioridad como lo es la seguridad, mientras en otros municipios morenistas priva el desorden, la nula estrategia y son arrastrados por la inseguridad. Ahí están los datos fríos del INEGI y no son otros datos, sino información real y oficial.