Ándele, siga votando por Morena.
Después de la borrachera, viene la cruda de haber tenido como presidente a Andrés Manuel López Obrador.
El pasado, que ya es de Morena, no solo arrojó corrupción por 15 mil millones de pesos en Segalmex, sin nadie en la cárcel. Ahora El Financiero publicó que mantener a la empresa Mexicana de Aviación nos ha costado, en el tercer trimestre del año pasado, lea bien, tres mil 558 millones de pesos.
¿De dónde ha salido ese dinero? De los impuestos que pagamos y que, en lugar de invertirse en medicinas, hospitales y escuelas, fueron a parar al barril sin fondo llamado Mexicana de Aviación que AMLO reavivó el 26 de diciembre de 2023.
A pesar de la experiencia de que el Gobierno, a no ser que vaya al comunismo, no debe operar como empresario, el populista López Obrador le entregó subsidios por 873 millones de pesos.
Además, pagó 407 millones de pesos para la compra de la marca Mexicana de Aviación y, luego, 804 millones de pesos destinados, como anticipo, en la compra de 20 aviones que no se han completado de pagar.
Por tal motivo, la empresa aérea anunció, para este año, la desaparición de ocho rutas, por la falta de aviones y de personal.
El fracaso es evidente, pero el Gobierno federal no lo reconoce aún y menos acepta que la regla es simple: para las empresas, los empresarios con su dinero.
López Obrador, en muy poco tiempo, se ha convertido en una pesada carga política contra Morena, ante las evidencias de corrupción en su pésima Administración que, tan solo en Mexicana de Aviación, nos ha costado tres mil 558 millones de pesos.






