Un juego de futbol América-Cruz Azul sí hubiera llenado el tradicional Estadio Azul, al lado de la Plaza de Toros en la Ciudad de México.

No hubiera sucedido lo que vivió Claudia Sheinbaum, quien se vio obligada a cancelar su evento masivo porque había muy poca gente; el estadio estaba casi vacío.

La candidata presidencial por Morena fue informada una hora antes del evento de que casi no había gente, y es el resultado de la rivalidad entre Clara Brugada y Omar García Harfuch, aspirantes a la jefatura de la Ciudad de México.

Y es que, entre ambos, han debilitado a Morena, al grado de perder delegaciones en manos de la alianza PRI-PAN-PRD, precisamente una de ellas, la Benito Juárez, donde se ubica el Estadio Azul.

Ante la debacle del evento, Claudia Sheinbaum decidió cancelarlo y posponerlo hasta el 12 de noviembre.

En tanto, Mario Delgado, dirigente nacional de Morena, argumentó que «nos faltó organización» y, por debajo de la mesa, apretó tuercas a quienes lo boicotearon por el pleito Brugada- Harfuch.

Está claro que Xóchitl Gálvez trae más canicas que Claudia Sheinbaum en el antes llamado Distrito Federal.

También está claro que los morenistas, como en Coahuila, andan divididos en sus pretensiones y ya le pasaron la factura a su candidata Sheinbaum.