Hoy rinde su quinto informe Miguel Riquelme, un gobernador que destaca a nivel local por su estrategia de seguridad, la seriedad con que enfrentó la pandemia del covid, la estabilidad económica, la generación de empleos; y en política su oficio para diseñar una escenografía favorable para su partido político: el PRI.

Aunque de joven, Riquelme inició desde abajo como recaudador de rentas en el municipio de Matamoros, ahí empezó su carrera hasta llegar a la presidencia municipal de Torreón, en tiempos en los que los mismos priistas consideraban que era difícil ganar y lo logró.

Antes obtuvo la diputación federal y la Secretaría de Gobierno. Su carrera en ascenso ha traído consigo experiencia política que, en momentos de crisis como la pandemia o los intentos de los grupos criminales ha sido fundamental para la estabilidad social, económica y política de Coahuila.

Un hombre sencillo en el trato, pero sumamente apegado a las reglas del trabajo constante y de estrategias eficientes, para solventar los constantes recortes de recursos federales que ya llegan a los 18 mil millones de pesos.

Así, Riquelme también es reconocido a nivel nacional, entre los gobernadores que destacan, no por sus aspavientos, sino por sus políticas públicas que tienen como objetivo central mejorar la calidad de vida de su población.

Como reto fundamental tiene la elección del cuatro de junio, en la que, como gobernador serio y responsable, ha dejado claro que nada vendrá a quitarle la estabilidad a Coahuila. Todo está diseñado para que sea un proceso tranquilo y participativo, reflejo de su característica como un gobernador responsable y eficiente.