La advertencia de Mario Delgado al PT y al Partido Verde no tuvo la respuesta esperada ni de Mejía ni de Lenin.
Si no se unen a Morena, ni el PT ni el Verde irán en coalición con ellos en la elección presidencial, les advirtió.

La respuesta de Mejía llegó rápido, sí habrá alianza con Morena, pero si Guadiana se une a él. Lenin también dejó claro que va solo.

La desesperación de Morena es evidente, sus datos, al margen de las encuestas públicas, vienen de dos áreas: Gobernación y la Secretaría de la Defensa; en ambas Manolo Jiménez supera tanto a Guadiana como a Mejía por casi 17 puntos.

La amplia ventaja se basa en el trabajo del gobernador Riquelme, en los resultados de Manolo en la alcaldía de saltillo, su amplia experiencia (pese a su juventud), y los amplios sectores de la población, aparte de la estructura priista, ahora apoyada por el panismo y el PRD.

Se acerca la elección del domingo 4 de junio y está claro que a los coahuilenses no les interesan los escándalos mediáticos ni los contenidos alevosos en redes sociales.

La formalidad del voto se desprende de lo seguro que ya se tiene, como la seguridad pública, la educación, los empleos, entre otros rubros.

Por supuesto que también se desprende de los compromisos que se han cumplido -Manolo como alcalde de Saltillo- y de los proyectos en materia de salud, prevención al consumo de drogas, apoyo a las mujeres y a los jóvenes emprendedores y al manejo serio de temas prioritarios, como el suministro de agua en cada una de las regiones del estado.

Queda claro que a los electores no les interesan los pleitos, las grillas y arriesgar lo que ya se tiene, y para muestra basta un botón, que se llama Zacatecas, Nuevo León y