Cada cierto tiempo una película comercial arriba a las pantallas de cine y busca separarse un poco del resto, abordando temáticas poco exploradas o con tratamientos distintos a lo convencional y agregando una especie de reflexión crítica al mundo del celuloide. Así llegamos a El Menú, una cinta de suspenso dirigida por Mark Mylod, un director poco conocido en el séptimo arte, pero con una carrera extensa en series de televisión como Game of Thrones y Succesion.

Con una minuciosa forma de adentrarse al arte culinario, el guion nos plantea una historia bien delimitada en tres actos, donde un grupo de 12 personas asisten a degustar una cena a seis tiempos en un exclusivo restaurante, pero nada es lo que parece y los conceptos transgredirán a los platillos hasta retorcer la trama al punto de generar una clase de crítica al consumo, las expresiones artísticas, las modas y las pretensiones.

La cinta se centra en los sucesos que vive Margot, una joven que termina compartiendo el salón de cena con el grupo de multimillonarios excéntricos, entre los que se encuentran críticos gastronómicos, exactores y nuevos ricos; poco a poco deberá encontrar sentido al menú del chef Julian Slowsik mientras nos enfrenta con las verdaderas intenciones de la cinta.

Hablar sin spoilers de esta producción supone un trabajo un tanto complejo, ya que en realidad el tráiler no revela mucho de lo que veremos durante la hora y cuarenta minutos de duración de la cinta, lo cual en verdad se agradece, ya que algunos plots y giros que parecen que van a caer en algún lugar bastante común terminan por tomar solo algunas características del cliché y son movidas a momentos un poco disruptivos.

Tampoco estoy diciendo que la manera de plasmar la trama sea sumamente compleja ni única, en realidad sí genera algunas situaciones fortuitas para que el guion avance en dos actos sumamente interesantes, pero alarga un poco las resoluciones durante el tercer tiempo y parece que el plato se va enfriando.

Aunque con algunos tintes de autocrítica, la película también busca ser consciente de lo que señala, sobre todo cuando lleva a un extremo y ridiculiza algunas situaciones que más bien terminan pareciendo una sátira donde el espectador puede sentirse identificado o no, pero pareciera que a momentos se convierte en aquello mismo que apunta.

Las actuaciones de Ana Taylor-Joy y Ralph Fiennes se roban por completo la pantalla y logran generar los matices necesarios en sus personajes. No está de más decirlo, tenemos al mismísimo actor que dio vida a Voldemort en la saga de Harry Potter, pero ahora con una caracterización contenida que en verdad nos mantiene atentos a cada detalle.

La fotografía logra empatar la belleza de la comida con los escenarios un tanto lúgubres, colocando encuadres claros con una iluminación que se mezcla entre la naturalidad y la exageración, aunque sumando también un par de momentos que el montaje no logra mantener un tono estable dentro de la unidad argumental.

Llegados a este punto, pareciera que esta reseña es exactamente lo que la cinta señala, y no porque la película “no esté hecha para todo el público”, sino porque la lectura sin adentrarse en el texto en realidad es un tanto plana, aunque entretenida, y es ahí en donde no sabemos si la producción toma en cuenta lo que dice y a la audiencia que se dirige.

No te voy a mentir, El Menú es una de las mejores películas que han llegado al cine durante este año, el director, quien tenía más de diez años sin producir algo para la pantalla grande, muestra la importancia de una historia bien pensada y delimitada que busca marcar sus propias reglas antes de complacer a las productoras, pero al mismo tiempo termina por ser un poco pretenciosa y deja un sabor de boca extraño, lo que no le resta en absoluto el mérito.

Si te gustan las películas sobre chefs y comida, tal vez esta cinta no es exactamente lo que estás buscando, aunque sí resalta en gran parte el arte culinario, es un mero pretexto para contarnos una historia de venganza, búsqueda de la felicidad, excentricidad y soberbia. Si te gustó Midsommar o El Círculo, estoy seguro de que la vas a disfrutar, no por sus similitudes, sino por la forma y el fondo que terminan ofreciendo.

Mi recomendación definitivamente es que vayas a las salas a verla, seguramente solo durará un fin de semana en cartelera y te prometo que no tiene desperdicio. Si puedes acudir sin ver el avance, mejor, y presta mucha atención a los detalles y la música.

Calificación: 8.6