Panamá.- El Defensor del Pueblo de Panamá, Eduardo Leblanc González, visitó el Tapón del Darién, una selva en la frontera entre Panamá y Colombia, donde se ha registrado un alto flujo de migrantes. Leblanc constató que al menos 100,000 personas han cruzado el Darién en los primeros 102 días del año, incluyendo un 20% de niños, niñas y adolescentes, y que se espera que más de 300,000 personas pasen por esta ruta en 2023, lo cual representa un récord que tiene un impacto económico, social y ambiental en la región.

Durante su visita, Leblanc también escuchó testimonios desgarradores de los migrantes, incluyendo relatos de estafas, robos, peligros de la selva y encuentros con grupos armados, lo cual ha dejado una profunda impresión en especial en los niños, quienes enfrentan una vulneración psicológica importante en su travesía por el Darién.

Panamá y otros países de Centroamérica no están preparados para enfrentar el alto flujo migratorio que atraviesa el Tapón del Darién en su ruta hacia Estados Unidos. La situación es especialmente preocupante para los niños, quienes enfrentan condiciones difíciles y traumáticas durante su travesía por la selva.

La declaración conjunta anunciada por los gobiernos de Panamá, Colombia y Estados Unidos busca abordar la migración irregular en el Darién a través de una campaña coordinada de dos meses, pero se requiere una atención integral que aborde no solo la seguridad y el flujo migratorio, sino también las necesidades humanitarias y psicológicas de los migrantes, en especial los niños.


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