Reza aquel viejo y conocido refrán que más pronto cae un hablador que un cojo y eso exactamente fue lo que le pasó a la alcaldesa de Múzquiz, que en medio de una prematura calentura política y con el único afán de llamar la atención y darse a conocer comenzó a pelearse con medio mundo, empezando con el Gobierno de Coahuila, al cual no dejaba ni entrar al municipio sin que hiciera un escándalo; pero se le olvidó un pequeño “detallito”, que Múzquiz también forma parte de Coahuila y lamentablemente lo tuvo que entender a base de golpes de realidad, pues las fuertes lluvias y las inundaciones que azotaron a la región le recordaron que la más inmediata ayuda sería por parte del gobernador Riquelme y no del Gobierno Federal como ella pregonaba; tanto fue así que el miércoles el secretario de Inclusión y Desarrollo Social, Manolo Jiménez, llevó una tanda más de apoyo para todos los damnificados, dejando muy en claro que en esta Administración no existen colores partidistas, sino un solo fin, que es el bienestar de todos los coahuilenses.

Al que se le vino de nueva cuenta un problemón es al secretario de Educación, Francisco Saracho, pues se presentó un nuevo caso de abuso sexual en una escuela primaria de la capital. Al menos 15 niños habrían sufrido tocamientos por parte de un profesor del plantel, lo que evidentemente ocasionó que padres de familia tomaran la escuela primaria Ignacio Allende exigiendo castigo para el docente.

Por si esto fuera poco, este caso se suma al menos cinco más que en el 2022 se han denunciado, evidenciando la falta de protocolos en las escuelas para reaccionar en este tipo de situaciones. El Mirón platicó con algunos profesores para preguntarles qué es lo que se hace en esos casos y la verdad es que poco se sabe del tema, pues la primera autoridad es la directora de la institución que recibe la queja por parte de los afectados; de ahí, tendría que avisar a su supervisora que a su vez tendría que reportarlo con sus superiores en la Secretaría de Educación Pública y ahí comenzaría un investigación interna para determinar si se involucra alguna otra autoridad; pero aquí es donde salta la interrogante: ¿no debería de tener un papel más inmediato la PRONNIF? Para que en el momento de la denuncia sean ellos quienes lleven la investigación y se pueda determinar a la prontitud si existe o no la comisión de un delito.
Algo tendrá que hacer Saracho; ya se tardó en manifestar su postura y ante de la gravedad de la situación tendría que ser el encargado de dar a conocer las investigaciones, de reunirse con los padres afectados y darles un acompañamiento en estos momentos tan complicados; hay que recordarle que su puesto exige más que posar para la foto o dar entrevistas banqueteras.