Ese día, llegue puntual. La entrevistaban otros compañeros periodistas. Acababa de llegar de la Ciudad de México y se notaba cansada, pero con aires de atención educada a las preguntas y con respuestas despiertas, con todo para disimular lo que viven muchos artistas como ella: el cansancio de desveladas, viajes, atenciones y desatenciones familiares.

Terminó de atender la rueda de prensa y, alguien le dijo que seguía yo. ‘¿¡Una hora!?’, exclamó, ‘¡Es mucho!, pero bueno, ¿Dónde me pongo?’.

Las cámaras de RCG ya estaban listas y yo más puesto que una tortilla caliente, ante un mole de puebla.

Se sentó a mi lado y le di las buenas tardes y ella respondió: 

-Buenas tardes hijito.

Para romper el hielo le dije: 

-También soy de Torreón.

-¡A… qué bueno!

Y agregué: 

-Y le voy al Santos.

-Yo también y a las Chivas del Guadalajara.

Esa respuesta no la entendí. Nadie le va a dos equipos de futbol o, si le pueden ir, pero, en mi consciencia radical amargada, debe ser uno.

Le acomodaban el micro y no me veía a los ojos, solo respondía.

 Entonces le lancé otra. Le dije: 

-Mi padre la conoce. 

Ella, por fin, me miró a los ojos y le precisé: 

-Toño Mena

 Sus ojos se agrandaron y su mirada timbró.

-¿Toñito es tu papá?, ¿¡Cómo está!? Somos amigos de la infancia y la juventud, fue mi primer novio.

Yo ya sabía, mi madre, sin afanes de celos, me había contado la anécdota.

Ahora yo era el entrevistado.

-¡Gracias a Dios está bien, yo y mis hermanos lo sacamos de trabajar y está en casa con mi madre!

-¡Qué bueno, tengo muchos recuerdos bonitos con Toñito, iba por mi a la escuela Alfonso Rodríguez y los fines de semana íbamos a bailar a cualquier tardeada.

Lo iba a ver jugar futbol, éramos felices y vecinos, yo en la vecindad de la Manolin y él vivía por la Abasolo.

Ya no me dio otros detalles de su noviazgo con mi padre que en paz descanse y a quien amo hasta la eternidad.

Mi productor, Carlos Gutiérrez, del programa “De Frente”, me hacía y me hacía señas de que ya iniciáramos y así fue.

Ya vamos a comenzar la entrevista y ella, ahora entusiasmada me respondió: 

-¡Órale pues!

Le di la bienvenida de mi casa RCG, le agradecí su presencia y antes de responder a mi primer pregunta sobre la presentación de su obra “Aventurera”, inició con un saludo a mis padres y recordó algunos pasajes de su niñez y de su juventud allá en Torreón y hasta reveló que don Antonio Mena fue su novio.

Terminó la entrevista y antes de despedirnos, me pidió el teléfono de mi padre.

Nunca les dije a mis padres de esa entrevista, pero un día, mi madre contestó mi llamada y me platicó.

‘¿Qué crees hijo? Recibí una llamada de una señora que fue novia de tu papá. Toda educada me pidió que se lo pasara para saludarlo’.

‘Tu padre hablo con ella y por la noche vinieron por nosotros y nos llevaron a verla. Nos sentaron a mero adelante y la pasamos a todo dar. La señora fue y nos saludó en plena obra y platico de su infancia y su juventud aquí en Torreón. Al día siguiente vinieron por nosotros y nos llevaron al desayuno que organizó a su familia en el Crown Plaza, muy padre que la pasamos y luego se despidió de nosotros y nos trajeron a la casa. ¡Gran mujer, gran artista!’

Era Carmen Salinas, orgullo de Coahuila, que está grave con infarto cerebral.