México.- En una sesión que se prolongó hasta la madrugada de este miércoles 25 de febrero de 2026, la Cámara de Diputados aprobó por unanimidad en lo general la reforma constitucional al Artículo 123 para reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales. Con 469 votos a favor, el dictamen marca lo que el bloque oficialista ha bautizado como la “primavera laboral mexicana”.

Sin embargo, el consenso se rompió en la votación en lo particular, donde la oposición denunció una «simulación» debido a la gradualidad de cinco años establecida para su aplicación total y la falta de obligatoriedad para que los dos días de descanso sean consecutivos.

El núcleo de la controversia radica en que la reducción no será inmediata. El plan pactado entre el Gobierno Federal y el sector privado establece que la jornada se reducirá dos horas por año, alcanzando la meta de las 40 horas hasta el año 2030.

Postura de Morena: La diputada Rosario Orozco defendió que este ritmo permite a las empresas una «planeación presupuestal y adaptación productiva sin sobresaltos».

Pago de horas extra: Un cambio operativo fundamental es que el tiempo extraordinario comenzará a pagarse a partir de la hora 41, y no de la 49 como sucede actualmente.

La crítica de la oposición: «¿Gato por liebre?»
Desde Movimiento Ciudadano y el PAN, las críticas se centraron en que la reforma no garantiza el bienestar inmediato del trabajador.

Distribución de los días: La oposición intentó, sin éxito, que la ley obligara a distribuir las 40 horas en 5 días de labor con 2 de descanso. Al quedar abierto, un trabajador podría seguir laborando 6 días a la semana con turnos más cortos, lo que, según la diputada panista Annia Gómez, «no transforma nada».

Impacto en PyMEs: El PRI alertó que las pequeñas y medianas empresas enfrentarán una carga severa por el aumento en cuotas obrero-patronales e impuestos sobre nómina sin una política de respaldo gubernamental.

Ironía legislativa: Laura Ballesteros (MC) propuso irónicamente que los propios diputados adopten el esquema de 48 horas con un solo día de descanso para que «vivan la realidad que defienden».

¿Qué sigue para la reforma?
Al ser una reforma constitucional, el camino legislativo aún no termina. Tras el aval de los Diputados, el decreto requiere:

Aprobación en el Senado: Donde se espera una discusión igualmente intensa sobre las reservas.

Congresos Estatales: Al menos 17 legislaturas locales deberán ratificar el cambio.

Promulgación: Una vez cumplidos los pasos anteriores, el Ejecutivo federal podrá publicarlo en el Diario Oficial de la Federación.