Estados Unidos.- Ismael “El Mayo” Zambada, cofundador y exlíder del Cártel de Sinaloa, pasará el resto de sus días en prisión. El juez federal Brian Cogan confirmó este lunes la sentencia de cadena perpetua para el capo de 76 años, consolidando el desmantelamiento judicial de la vieja guardia de la organización criminal más influyente del noroeste de México.
La resolución del tribunal de Brooklyn ocurre luego de que el capo se declarara culpable el año pasado de traficar durante décadas cientos de toneladas de cocaína, así como de dirigir una empresa criminal continua. Además de la reclusión de por vida, la Fiscalía Federal del Distrito Este de Nueva York reclama a Zambada el pago de una multa histórica de 15,000 millones de dólares destinada a la reparación de los daños causados por el narcotráfico.
Con este fallo, “El Mayo” comparte formalmente el destino de su antiguo socio, Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, quien fue condenado a la misma pena en 2019 por el propio juez Cogan y permanece recluido en una prisión de máxima seguridad en territorio estadounidense.
Un veredicto pactado para evitar la pena de muerte
La lectura de la sentencia formaliza un escenario que Zambada ya conocía de antemano. En virtud del acuerdo de culpabilidad alcanzado con el Departamento de Justicia el año pasado, el originario de Sinaloa aceptó los cargos de conspiración para delinquir y liderar una organización criminal a cambio de que las autoridades norteamericanas retiraran de la mesa la posibilidad de solicitar la pena de muerte.
Zambada fue arrestado en julio de 2024 en un aeródromo de Nuevo México junto a Joaquín Guzmán López, hijo de “El Chapo”, tras un aterrizaje que derivó de una operación encubierta cuyas circunstancias exactas siguen bajo escrutinio internacional.
Disputa por el destino carcelario y riesgos de seguridad
A través de un escrito judicial presentado el pasado 6 de julio, el abogado defensor de Zambada, Frank Pérez, señaló que su cliente era plenamente consciente de la cadena perpetua al momento de asumir la responsabilidad de sus delitos. No obstante, solicitó al juez Cogan emitir una recomendación para que “El Mayo” sea recluido en una instalación penal equipada con la infraestructura médica necesaria para atender sus padecimientos de salud debido a su avanzada edad.
La petición fue firmemente objetada por la parte acusadora. El pasado 13 de julio, los fiscales de Brooklyn advirtieron que las prisiones sugeridas por la defensa carecen de las medidas de máxima seguridad requeridas para contener a un perfil de su peligrosidad.
“Esas preocupaciones de seguridad persistirán en el futuro previsible, ya que personas leales al acusado siguen controlando el cártel”, argumentó la Fiscalía, subrayando el riesgo latente de que Zambada intente coordinar operaciones delictivas desde el interior del sistema carcelario.
Fricciones diplomáticas y el avión de la discordia
La culminación del caso judicial en Nueva York amenaza con recrudecer el distanciamiento en materia de seguridad entre los gobiernos de México y Estados Unidos. La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum Pardo, ha manifestado de manera abierta el malestar de su administración por la falta de transparencia en torno a la captura de Zambada, la cual implicó operaciones en suelo nacional sin el pleno conocimiento de las agencias del Estado mexicano.
A pesar de las evasivas iniciales por parte de Washington, la intervención de agencias estadounidenses ha quedado evidenciada. El malestar diplomático escaló recientemente luego de que un museo en el estado de Nuevo México pusiera en exhibición la aeronave utilizada por el Buró Federal de Investigaciones (FBI) para trasladar al capo a través de la frontera, un gesto calificado como una provocación en los círculos políticos de la Ciudad de México.
El veredicto cierra un ciclo de impunidad que el propio Zambada reconoció durante la audiencia donde aceptó sus cargos: “La organización que encabecé alentó la corrupción en mi país al pagar a policías, comandantes militares y políticos que nos permitieron operar libremente”, una declaración que resuena hoy con la ratificación de su reclusión perpetua.







