Ciudad de México.-  La deuda pública de México podría alcanzar entre el 58% y 62% del Producto Interno Bruto (PIB) al cierre del sexenio de Claudia Sheinbaum, ante un crecimiento económico menor al esperado, un déficit fiscal elevado y la ausencia de una reforma fiscal. Analistas señalan que las proyecciones oficiales podrían subestimar el panorama, y que el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP) reflejaría un endeudamiento superior al calculado por el gobierno.

El déficit fiscal se mantendría por encima del 4% del PIB en los próximos años, con posibles picos de hasta 4.5% en periodos electorales. A pesar de que la Secretaría de Hacienda reporta un crecimiento de 3.3% en los ingresos públicos entre enero y julio, la tendencia de incremento de la deuda plantea desafíos importantes para la sostenibilidad fiscal del país a mediano plazo.

Entre los factores que contribuyen al aumento de la deuda se encuentra el financiamiento del rescate de Petróleos Mexicanos (Pemex), cuya obligación, aunque quizá no incluida oficialmente en el RFSP, será cubierta como deuda pública. La falta de ajustes fiscales y de una reforma estructural incrementa la probabilidad de que la deuda siga creciendo, lo que podría comprometer la estabilidad económica del país en los próximos años.