Tras casi un año de investigación, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda denunció formalmente al exdirector de Petróleos Mexicanos (Pemex), Emilio Lozoya Austin, y a la empresa Odebrecht y sus filiales, de haber desviado y lavado más de tres mil millones de pesos provenientes del erario a través de una amplia red de empresas fantasma.

Los recursos presuntamente desviados, de acuerdo con la denuncia presentada ante la Fiscalía General de la República (FGR), se habrían triangulado en múltiples operaciones hacia las empresas fachada para luego ser retirado en efectivo en varios estados del país. Todo esto habría ocurrido entre 2012 y 2016 principalmente.

Dichos trabajos de inteligencia financiera confirmaron que existía una red de por lo menos 38 compañías que se habrían utilizado para dispersar recursos provenientes del erario. 

Entre las empresas denunciadas por esta trama están la propia constructora Norberto Odebrecht y sus filiales, así como diversas empresas factureras entre ellas Blunderbuss Company de México, una empresa fantasma constituida en Veracruz a la que la constructora brasileña transfirió millones de dólares.