México.- La adopción de perros se consolida como una práctica transformadora que beneficia tanto a los animales rescatados como a las familias que deciden abrirles las puertas de sus hogares. En el marco del Día Mundial del Perro Adoptado, celebrado cada veintitrés de septiembre, especialistas y organizaciones internacionales hacen un llamado a la sociedad para reflexionar sobre la importancia de la acogida responsable, recordando que esta alternativa contribuye a reducir la sobrepoblación canina y respalda la labor constante de los refugios de protección animal.
Estudios realizados por la consultora Kantar revelan que una amplia mayoría de los tutores de mascotas eligen la adopción frente a la compra, alcanzando un sesenta y tres por ciento de preferencia entre los encuestados nacionalmente. No obstante, las agrupaciones protectoras enfatizan que sumar un canino a la familia implica un compromiso integral de diez a quince años o más, por lo que resulta indispensable evaluar aspectos fundamentales como el presupuesto destinado a la alimentación y atención veterinaria, así como la disponibilidad de tiempo para brindar paseos y estimulación mental.
Organizaciones de bienestar animal como la SPCA de Ontario y la Sociedad Americana para la Prevención de la Crueldad hacia los Animales advierten que la falta de ejercicio físico es la causa principal de problemas de conducta en las mascotas, recomendando además adecuar la elección del perro al perfil de la familia. Evaluar el espacio disponible, los reglamentos de vivienda y la presencia de niños pequeños en el hogar son pasos indispensables para garantizar una convivencia armónica y asegurar que el nuevo integrante goce de una excelente calidad de vida a lo largo de todas sus etapas.







