La reforma eléctrica la utiliza el presidente López Obrador para desmoronar lo poco que le queda al PRI.
El clásico de Maquiavelo: ‘divide y vencerás’.
AMLO divide al PRI, entre la postura de Alejandro Moreno y Rubén Moreira de apoyar su reforma eléctrica, y la posición de gran parte de los diputados federales priistas de rechazarla, igual que gobernadores como Miguel Riquelme quien la calificó como retrógrada.
El llamado PRI-Mor es síntoma de traición y se fundamenta en la estrategia de AMLO de apretar a Alejandro Moreno y a Rubén Moreira con sus pasados poco claros en sus épocas de gobernadores.
Con esta división, AMLO y sus aliados priistas, colocan solo al PAN y al PRD como reales opositores a Morena.
Y frente a ese escenario, se abre la posibilidad de que surja un nuevo PRI en Coahuila y rompa con los aliados de Morena.
Esto apenas inicia y el proceso repercutirá en el resultado de las elecciones del 23. Las de gobernador en el Estado de México y en Coahuila. La elección previa a la presidencial.
El PRI se desmorona por la traición de sus dirigentes nacionales.






