México.- En un encendido discurso desde el Monumento a la Revolución, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo convocó este domingo a una movilización nacional permanente en defensa de la soberanía de México. La mandataria denunció lo que calificó como una estrategia de la «derecha internacional» para desestabilizar a su gobierno, utilizando como punta de lanza al Departamento de Justicia de los Estados Unidos.
El detonante de este llamado a las calles fue la reciente solicitud del gobierno estadounidense para detener con fines de extradición a altos funcionarios de Sinaloa, incluyendo al gobernador Rubén Rocha Moya.

El riesgo de la «Justicia Extranjera»
Ante miles de simpatizantes, Sheinbaum advirtió sobre el peligro de permitir que organismos externos influyan en la vida política del país, sugiriendo que las investigaciones judiciales de EE. UU. tienen un trasfondo electoral.
“Hay que tenerlo claro: vienen por unos, luego por otros, hasta que las oficinas de justicia de Estados Unidos se vuelven el principal elector de México. Eso no lo podemos permitir”, enfatizó la titular del Ejecutivo.
Plan de acción: Asambleas y volantes
La presidenta instruyó a sus seguidores a iniciar una campaña de información masiva a partir de la próxima semana, que incluye:
- Asambleas informativas en plazas públicas de todo el país.
- Reparto de volantes y periódicos para explicar la postura del gobierno.
- Movilización territorial para contrarrestar lo que llamó una «ofensiva digital» de la oposición.
Un mensaje a los grupos internos y externos
En la parte final de su discurso, Sheinbaum envió una advertencia a tres frentes distintos: a los «corruptos de antes» que buscan volver, a quienes dentro del movimiento de transformación pretenden proteger intereses personales, y a cualquier agente extranjero que intente imponer condiciones a la nación.
«Ni ningún agente extranjero va a doblegar la dignidad del pueblo de México», sentenció ante los gritos de apoyo de la multitud.







