México.-   Tras el debilitamiento operativo de los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación (CJNG), el gobierno de Estados Unidos ha fijado su prioridad en el Cártel del Noreste (CDN). Esta organización, una sanguinaria escisión de Los Zetas liderada por la familia Treviño Morales, ha sido catalogada por la administración de Donald Trump como una organización terrorista desde febrero de 2025, lo que ha desatado una cacería financiera y operativa sin precedentes.

La extradición de los líderes históricos Miguel Ángel (“Z-40”) y Óscar Omar Treviño Morales (“Z-42”), tras una década de reclusión en México, marcó el inicio de esta nueva fase de persecución que busca desmantelar la estructura que ejerce el control en la frontera de Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila.

El Departamento del Tesoro «asfixia» la estructura
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) ha ampliado su «lista negra», bloqueando los activos de piezas clave en el engranaje del CDN:

  • Abdón Federico Rodríguez García (“Cucho”): Identificado como el segundo al mando, encargado del lavado de dinero y robo de combustible.
  • Francisco Daniel Esqueda Nieto (“Franky Esqueda”): Responsable de las operaciones tácticas del grupo.
  • Golpe a los casinos: En abril pasado, las autoridades sancionaron establecimientos en Nuevo Laredo y Tampico utilizados para el blanqueo de capitales.
  • Socios estratégicos: Se bloquearon cuentas de abogados, encargados de tráfico de personas e incluso supuestos activistas vinculados a la organización.
     

Narcoterrorismo en la frontera
De acuerdo con la DEA y el FBI, el Cártel del Noreste no es solo una organización de tráfico de drogas (fentanilo, metanfetamina y cocaína), sino una entidad que utiliza el narcoterrorismo para mantener el control. Sus tácticas, heredadas del origen militar de Los Zetas, incluyen ataques directos a fuerzas de seguridad, secuestros masivos y extorsión sistemática.

En México, la FGR y la SSPC han respondido con capturas estratégicas, como la de José Antonio Cortés Huerta en Nuevo León, líder de una célula dedicada al «huachicol» fiscal que operaba en el puerto de Tampico.

Evolución de la violencia: De Los Zetas al CDN
La caída del Cártel del Noreste se entiende a través de su árbol genealógico criminal:

  • Origen: Fundados a finales de los 90 por militares desertores del GAFE como brazo armado del Cártel del Golfo.
  • Independencia: Tras la extradición de Osiel Cárdenas en 2007, iniciaron una guerra sangrienta que transformó el noreste de México.

Fragmentación: Con la muerte de «El Lazca» y la captura de los Treviño Morales, la estructura se atomizó, dando paso al actual CDN, liderado por la misma dinastía familiar que conserva la brutalidad como sello distintivo.

Para las agencias estadounidenses, el Cártel del Noreste representa una amenaza directa a la seguridad nacional de Texas. La designación como terroristas permite a EE. UU. utilizar herramientas legales más agresivas para confiscar bienes y perseguir a colaboradores en cualquier parte del mundo. Sin embargo, el desafío en suelo mexicano persiste, donde el grupo criminal ha demostrado una notable capacidad de resiliencia y reorganización a pesar de las capturas de sus cabezas visibles.