Ciudad de México.- Investigadores del British Antarctic Survey (BAS) han realizado un inquietante hallazgo: la presencia de microplásticos en la nieve de la Antártida, incluso en campamentos remotos. Este descubrimiento confirma la alarmante proliferación de estos residuos en el planeta, ya que estudios previos ya habían detectado su presencia en océanos, placentas humanas e incluso cerebros. Según los científicos, este hallazgo demuestra que la contaminación plástica ha alcanzado niveles críticos, afectando incluso los lugares más aislados de la Tierra.
El estudio, llevado a cabo en los glaciares Unión y Schanz, identificó concentraciones de entre 73 y 3,099 partículas de microplásticos por litro de nieve, muchas de ellas más pequeñas que una célula humana. Se detectaron materiales como poliamida, polietileno y tereftalato de polietileno, utilizados en textiles y envases. Los investigadores sugieren que la contaminación podría provenir de ropa o de equipos utilizados en los campamentos, lo que pone en evidencia la dificultad de mantener intactos estos ecosistemas a pesar de las regulaciones ambientales.
Además de representar un problema ambiental, la presencia de microplásticos en la Antártida podría tener efectos aún desconocidos en el ecosistema. Los expertos advierten que estos residuos podrían influir en el derretimiento del hielo o alterar el transporte de carbono en el océano, afectando la vida marina. Ante esta situación, los científicos reiteran la necesidad urgente de reducir el uso de plásticos y reforzar las medidas para evitar su propagación en el medioambiente.






