Al menos 21 empresas que se dedican a la extracción de carbón están en peligro de ser clausuradas debido a que no cuentan con el documento de impacto ambiental para avalar su debida operación en la Región Carbonífera de Coahuila.
Los complejos mantienen su producción detenida debido a las constantes inspecciones que realiza la Secretaría del Trabajo, que a su vez reporta a la Comisión Federal de Electricidad la falta de protocolos requeridos para el funcionamiento de las instalaciones.
La situación afecta principalmente a los trabajadores, que no tienen otra manera de llevar el sustento a sus hogares, por lo que ya se solicita la intervención del Gobierno Federal para poder otorgar una solución a la problemática.
Los afectados mencionan que no es una situación que se apegue sólo al tema de seguridad, pues tiene que ver más con la entrega del recurso extraído a otras plantas del país, temas logísticos que por el momento mantienen a vilo a los obreros.







