Saltillo.- Durante la celebración de la Misa Crismal en la que se renuevan las promesas sacerdotales, Monseñor Hilario González les recordó que han sido ungidos con el aceite santo para convertirse en servidores de sus hermanos.

El Obispo de la Diócesis de Saltillo, mencionó que como pastores de la Iglesia Católica, no son líderes que manipulan, ni tampoco sacerdotes lejanos, ya que la unción del Espíritu los pone en sintonía con Jesús Siervo, que está para ayudar a todos.

Por último, el Obispo Hilario González, indicó que tienen la seguridad de contar con el amor y la lealtad del Señor ya que su amor hacia los ungidos permanece de generación en generación y les pide fidelidad, perseverancia, entendimiento y fortaleza para iluminar a los hermanos en los momentos de prueba.