Saltillo, Coah.- Gracias a una estrategia basada en la prevención, la coordinación interinstitucional y el fortalecimiento permanente de las brigadas forestales, Coahuila se mantiene entre las entidades con mejores resultados del país en el combate de incendios forestales, destacó el gobernador Manolo Jiménez Salinas.

De acuerdo con información de la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR), con corte al mes de junio de 2026, la entidad registra 44 incendios forestales y 566.08 hectáreas afectadas de arbustivo y herbaceo y cero árboles adultos, cifras que colocan a Coahuila en el quinto lugar nacional con menor superficie afectada y en el décimo lugar nacional con menor número de incendios, reflejando la eficacia de las acciones implementadas por el Gobierno del Estado.

«En Coahuila trabajamos todos los días para proteger nuestro patrimonio natural. Estos resultados son resultado de una estrategia bien planeada, de la coordinación entre los tres órdenes de gobierno y de una inversión histórica que nos permite actuar con rapidez y eficacia cuando se presenta una emergencia», expresó el gobernador.

Manolo Jiménez destacó que durante 2026 se destinan 50 millones de pesos para fortalecer la capacidad operativa en la prevención, detección y combate de incendios forestales, recursos que se traducen en mejor equipamiento, capacitación continua, herramientas especializadas, infraestructura y personal altamente preparado para atender cualquier contingencia.

Actualmente, la Secretaría de Medio Ambiente a través de la Subsecretaria de Prevención e Incendios Forestales, cuenta con un estado de fuerza integrado por 163 brigadistas, conformado por 100 brigadistas temporales, 40 brigadistas rurales y 23 brigadistas oficiales de la dependencia, quienes realizan labores permanentes de vigilancia, prevención y combate del fuego en las distintas regiones del estado.

Como parte del fortalecimiento de la capacidad de respuesta, el Gobierno del Estado dispone además de tres aeronaves para la atención de incendios forestales: dos helicópteros Bell 212, equipados para realizar descargas de agua y transporte de brigadistas, así como un avión destinado a labores de transporte de personal, reconocimiento y evaluación aérea. Estos recursos permiten una respuesta más rápida en zonas de difícil acceso, optimizando las estrategias de combate y reduciendo el tiempo de atención de las emergencias.