Con el desgaste sin freno de todos los partidos políticos que, ya en el poder, decepcionan a los ciudadanos, las ideologías sobran y es común que un político del PAN, pase a Morena o del PRI al PRD y así de un lado para el otro .

También surgen las alianzas entre partidos políticos, antes antagónicos, y ahora con posibilidades de unirse en la búsqueda del poder.

Y es que el ansiado poder borró de golpe ideologías políticas y ese fenómeno político desmorona a los propios partidos políticos tradicionales, para dar paso a los movimientos ciudadanos, como la forma de alcanzar el poder político.

Las asociaciones, los grupos con ideas comunes, todas las estructuras al margen de los partidos políticos, representan ahora la oportunidad que ya han aprovechado los jóvenes políticos para obtener gubernaturas como el caso de Nuevo León.

A esas alternativas ciudadanas, súmele el efecto de las redes sociales que también han terminado con pulverizar a los partidos políticos tradicionales .

Los nuevos tiempos ya están en marcha y representan el fracaso de perder elecciones para todos aquellos que solo trabajen las estructuras del partido político o la alianza que representen.

La opción de triunfo está afuera en la sociedad abierta y compleja que no comulga con la política tradicional.

Afuera donde están hombres, mujeres, jóvenes y grupos que se sienten decepcionados de manera histórica.

Los mismos que hacen y deshacen en redes sociales.

Todo cambia y ya en este momento los nuevos políticos  con posibilidades de triunfo salen de la sociedad y no de los desgastados partidos políticos.